Educación interdisciplinar: ¿utopía o
realidad?
El proyecto Lliciu
Introducción
Ejercer la docencia en un entorno tan avanzado como el nuestro, en un
mundo tan individualizado como el actual, tan cambiante y todos los etcéteras
que se quieran, no es tarea fácil. Más bien al contrario, el docente, el
“enseñante”, para decirlo en términos más exactos, ha de enfrentarse a
“enemigos externos” muy difíciles de vencer. Alguno de esos “enemigos” está
dentro del propio colectivo, generalmente insolidario e individualista; pero,
las instituciones estatales, regionales o locales que manejan el “cotarro”
educativo tampoco contribuyen excesivamente a hacer de esta bendita profesión
un remanso de paz.
Estas consideraciones y algunas otras en parecida línea son las que se
hacen de forma catártica infinidad de profesores en los distintos foros, más o
menos formales, en los que se encuentran (salas de profesores, reuniones
varias, cafeterías, etc.) Sin embargo, a pesar de esos lamentos nada parece
haber cambiado: los estudiantes continúan desmotivados; el índice de absentismo
escolar sigue siendo muy elevado; aumenta el fracaso escolar… Estamos a la cola
de los países de nuestro entorno en demasiados parámetros. ¿Por qué las
repetidas reformas educativas que hemos “padecido” no han logrado frenar esta
aparente caída libre del sistema educativo?